El inicio de esta historia encuentra a Gerónimo (Jérémie Renier) de 45 años devastado, el proyecto en la selva en que trabajaba ha fracasado y fuerzas parapoliciales asesinaron a parte de su equipo.
Julián (Ricardo Darín) de 50 años viaja para rescatarlo. Son amigos, pero hace tiempo que no se ven y Julián le ofrece viajar con él a Argentina e integrarse a su proyecto en una villa de emergencia, ante lo cual, Gerónimo acepta.
Julián y Gerónimo son sacerdotes de la iglesia católica. Julián es uno de los referentes de la pastoral de villas de la provincia de Buenos Aires, una organización de la Iglesia Católica que nuclea a los sacerdotes que elijen vivir entre los pobres. Gerónimo ha dedicado su vida a misionar y trabajar en las zonas más extremas del tercer mundo, por lo que es un ejemplo de trabajo y lucha contra la pobreza, a igual que Julián.
Aunque sus caminos han sido distintos, ahora se encuentran trabajando juntos en la Villa Virgen, un enorme asentamiento en el Conurbano Bonaerense, donde las condiciones de hacinamiento y violencia crecen día a día.