Cuatro jóvenes amigos, coinciden en un pequeño pueblo de montaña durante unos días festivos.
Planean una excursión a unos lagos cercanos, pasando primero por casa de Carlos, amigo de uno de los chicos, que es historiador y se encuentra en la zona haciendo un estudio sobre los Cátaros.
Carlos les explica que ha encontrado un pergamino medieval entre la maleza. Él es consciente de la importancia del hallazgo, y de que éste se debe a la presencia de ladrones de objetos de arte en la zona.
Al analizar el documento, descubren que indica el camino del cementerio maldito de los “24 ESCALONES” lugar en el que, según cuenta una leyenda, se enterró también “LA MEDALLA DEL PESCADOR” de valor incalculable. Carlos decide que llevará a la ciudad el documento para analizarlo y guardarlo convenientemente.
Los chicos se toman la búsqueda del cementerio como una actividad divertida y, dibujando el mapa de memoria, deciden intentar encontrarlo por su cuenta. Los ladrones de arte, que andan tras la búsqueda del cementerio, no están dispuestos a perder la pista que puede llevarles a descubrir uno de los objetos más codiciados por los coleccionistas. Necesitan el pergamino y harán cualquier cosa para conseguirlo.
El hallazgo del cementerio desencadenará la venganza de los que fueron malditos por su codicia. Volverán de ultratumba para vengarse de cualquiera que se atreva a arrebatarles la "MEDALLA DEL PESCADOR".
La maldición del "Cementerio de los 24 escalones" ha dejado de ser una leyenda.
Nadie estará a salvo.